Descubrimiento e Identificaciòn con sus Propios Sxo


El descubrimiento del sexo individual tiene dos facetas:

El reconocimiento de sus órganos sexuales y la comprensión de que son diferentes de los del otro sexo

La identificación con el modelo de su propio sexo

3 años: el niño descubre, siempre que tenga ocasión de observarlas, las diferencias anatómicas de los sexos. Anteriormente ya había explorado sus órganos sexuales, más como objeto personal que como carácter propio de su sexo

2 años: ya sabía si era niño o niña, pero dicho conocimiento era más social que anatómico, es decir, se basaba en el vestido, el pelo, la posición de hacer pis,...

Para el niño es fundamental el momento en que percibe la existencia de una diferencia sexual. Antes de esto, el niño pasa por la fase de separación-individualización de la madre

El niño se va a reconocer como individuo antes que reconocerse como sexo

Cuando ya se ha establecido el sentimiento de individualidad, el niño debe reconocer su pertenencia a un sexo

Hasta los 3 años el niño se relaciona e identifica sobre todo con la madre, sintiéndola más en su dimensión afectiva, que como persona de sexo femenino

Mediante sus observaciones el niño toma plena conciencia de que existe una madre de sexo femenino y un padre de sexo masculino

Tanto los niños como las niñas realizan investigaciones recíprocas que les proporcionan respuestas precisas a los problemas de las diferencias sexuales

Identificación con su propio sexo

Una vez que el niño ha descubierto su propio sexo, intentará por esa forma discriminativa de su pensamiento, ver las semejanzas y diferencias que existen entre él y los que son como él

Mediante la imitación, el niño asume el tipo de conducta que la cultura le asigna a su sexo

El padre y la madre adquieren una importancia distinta para sus hijos, según sean éstos varones o hembras

Tanto unos como otros quieren mucho a sus padres y tienen necesidad de ellos, pero los varones comienzan a comprender que son del mismo sexo que el padre y las niñas toman conciencia de que ellas son como su madre

Los modelos de comportamiento de padre y madre serán decisivos en esta identificación. La separación voluntaria entre sexos es un paso más en reconocer sus propias diferencias y amoldarse a un modelo que le brinde seguridad y aceptación

Estas diferencias no han de llevar connotaciones de valía de uno sobre otro sexo, sino la importancia que ambos tienen en el desarrollo personal

La construccion de los roles masculinos y femenimos

Tipificación sexual


Este proceso, denominado Tipificación sexual y que se refiere al conocimiento de las funciones que la sociedad asigna a cada uno de los sexos, se produce de forma paralela a la identidad sexual.

Cada sociedad y cada momento histórico tiene unas expectativas y unos roles asignados a uno y otro sexo.

Tales expectativas y roles son bastante difusos y pluriformes: profesiones ligadas al sexo, comportamientos ligados al sexo, y toda una gama de conductas tipificadas como masculinas y femeninas. Algunos de estos estereotipos son evidentes y conocidos, mientras que en otros casos son más sutiles. Al menos por lo que en las sociedades occidentales se refiere, los estereotipos ligados al sexo no dejan de debilitarse, dando paso a situaciones y relaciones cada vez más igualitarias. Es éste un aspecto, en el que la educación juega un gran papel, tanto en le sentido de estimular el sexismo, como en el sentido de estimular el igualitarismo entre los sexos